Nuestro planeta está literalmente repleto de vida. Una
asombrosa variedad de hábitats, gentes, plantas, y animales - desde pingüinos a
guisantes y bacterias a búfalos - están todos interconectados en una frágil red
de la vida a la cual llamamos "biodiversidad." Y cada miembro es
esencial para mantener a esta red en balance.
Se han identificado alrededor 1.4 millones de especies, y
los investigadores estiman que aún hay millones más por contarse - pero
lamentablemente el tiempo se está agotando. Miles de especies pueden estar
desapareciendo cada año como resultado de la contaminación, la
sobreexplotación, la degradación de los hábitats, y otras acciones de la raza
humana.
La extinción no es solamente una pérdida para la ciencia;
es una pérdida para todos nosotros. Dependemos de la biodiversidad en nuestras
vidas diarias para que nos proporcione un ambiente saludable y muchos
materiales naturales que son fuentes de alimentos, medicinas, y otros productos
importantes desde el punto de vista económico.
Desarrollo
Definición
La biodiversidad refleja el número, la variedad y la variabilidad
de los organismos vivos. Incluye la diversidad dentro de las especies, entre
especies y entre ecosistemas.
La pérdida de la biodiversidad
La creciente desertificación a nivel global conduce a la
pérdida de la diversidad biológica. Últimamente han desaparecido unas
ochocientas especies y once mil están amenazadas. Es fácil comprender que con
esta pérdida incesante de recursos está en riesgo la seguridad alimentaria. La
pérdida de la diversidad biológica con frecuencia reduce la productividad de los
ecosistemas, y de esta manera disminuye la posibilidad de obtener diversos
bienes de la naturaleza, y de la que el ser humano constantemente se beneficia.
Cada año desaparecen miles de millones de toneladas de
tierra fértil. El proceso de degradación de los suelos, su mal uso y
utilización, los insostenibles modelos de consumo y la sobreexplotación de los
recursos naturales, junto a las guerras y los desastres, son elementos que
agravan la hambruna de más de mil millones de personas.
Tendencias actualizantés de la biodiversidad
En todos los aspectos de la biodiversidad, el ritmo actual
de cambio y extinción es cientos de veces superior al registrado con
anterioridad desde que se tiene constancia, y no hay indicios de que dicho
ritmo vaya a reducirse.
Prácticamente todos los ecosistemas de la Tierra han
sufrido transformaciones radicales por la acción del hombre. Por ejemplo, se ha
perdido en términos de superficie el 35% de los manglares y el 20% de los
arrecifes de coral. La transformación de
ecosistemas con fines agrícolas o de otro tipo ha continuado en todo el mundo a
un ritmo constante durante, como mínimo, el último siglo.
La extinción de especies forma parte del curso natural de
la historia de la Tierra. Sin embargo, en los últimos cien años, el hombre ha
provocado una tasa de extinción al menos 100 veces superior a la natural. El
ritmo actual de extinción supera ampliamente al de aparición de nuevas
especies, lo que se traduce en una pérdida neta de biodiversidad.
Factores que conducen a la perdida de la biodiversidad
La eliminación de seres vivos al sobreexplotar los recursos
naturales (pesca, caza, agricultura intensiva, sobrepastoreo...).
La eliminación de los hábitats naturales de ciertas
especies por urbanismo o construcción de carreteras.
La destrucción de los recursos al fabricar objetos como
papel, herramientas, materiales de construcción...
La contaminación de los hábitats y los recursos
alimentarios de seres vivos con fertilizantes, pesticidas, emisiones y vertidos
tóxicos que alteran sus procesos reproductivos.
La introducción de especies en hábitats nuevos, que provoca
un desequilibrio entre las especies.
El cambio climático.
La repoblación forestal con monocultivos de rápido
crecimiento.
Medidas que se pueden adoptar para conservar la biodiversidad
Los incentivos económicos que fomentan la conservación y el
uso sostenible de la biodiversidad parecen bastante prometedores. Los pagos
directos a los propietarios locales, por ejemplo para que mantengan bosques en
sus tierras, pueden ayudar a conservar la biodiversidad, aunque requieran
compromisos financieros constantes y en ocasiones generen conflictos.
La prevención y la intervención temprana se han revelado
como los métodos más eficaces y rentables para contrarrestar las especies
invasoras. Una vez que se ha introducido una especie invasora, resulta
sumamente difícil y costoso combatirla o erradicarla. La utilización de
productos químicos, en ocasiones combinada con la eliminación manual (por
ejemplo, corte o poda), no parece demasiado eficaz en la erradicación.
Propuestas
La educación y las campañas divulgativas contribuyen a
poner la información y las conclusiones científicas al alcance de la sociedad
en su conjunto. Como consecuencia, una ciudadanía bien informada aprecia mejor
la conservación de la biodiversidad, lo cual facilita la puesta en marcha de
medidas de conservación.
Para disminuir la contaminación desde tu casa:
desconecta todos los aparatos electrónicos cuando no los
uses pues aun apagados usan hasta un 30% de electricidad de la que usan estando
prendidos.
Recolecta agua de lluvia y rehúsala (arriba hay un
experimento donde dice como)
utiliza energía natural como luz solar (busca como fabricar
paneles solares caseros)
No arrojar los desechos al rió pues mata las especies que
lo habitan, lo mejor es usar químicos y productos a base de agua y que sean
bio-degradables así no afectan tanto al medio ambiente.
Conclusión
Es necesario incrementar los esfuerzos para conservar la
biodiversidad pero no es suficiente para el fortalecimiento e incremento de
acciones que promuevan la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad
y los servicios de los ecosistemas.
La acción del hombre contribuye con frecuencia a la pérdida
irreversible de biodiversidad de la vida en la Tierra. La biodiversidad
contribuye a muchos aspectos del bienestar humano, por ejemplo al proporcionar
materias primas y favorecer la salud.
Factores como la modificación de los hábitats, el cambio climático y una
población y un consumo crecientes continuarán provocando pérdida de
biodiversidad y cambios en los servicios de los ecosistemas al mismo ritmo o
incluso a un ritmo superior al actual.
